Cómo elegir un extintor para tu negocio
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Elegir un extintor no consiste únicamente en comparar tamaños o precios. El equipo debe ser adecuado para los riesgos del local y formar parte de una protección contra incendios bien planificada.
1. Identifica los riesgos de tu actividad
Una oficina, un taller y una cocina profesional presentan riesgos diferentes. Antes de elegir, considera los materiales presentes, los equipos eléctricos y las tareas que se realizan. La selección debe basarse en una evaluación del espacio y en los requisitos aplicables.
2. Elige un agente extintor adecuado
No todos los extintores sirven para todos los fuegos. Existen equipos de polvo, de dióxido de carbono y otros agentes, cada uno con aplicaciones y limitaciones. Comprueba siempre la etiqueta y consulta a un profesional para determinar qué equipo corresponde a cada zona. No utilices agua sobre equipos eléctricos energizados ni sobre aceite de cocina ardiendo.
3. Ten en cuenta la ubicación y el acceso
Un extintor debe poder localizarse y alcanzarse rápidamente. Evita ocultarlo detrás de muebles o mercancías y mantén despejado su acceso. La cantidad, distribución y señalización deben determinarse según las características del establecimiento y la normativa aplicable.
4. Planifica su mantenimiento
La protección no termina con la instalación. Comprueba que los equipos no presenten daños visibles y organiza las revisiones y operaciones de mantenimiento que correspondan con una empresa habilitada. Conserva los registros de mantenimiento.
5. Prioriza siempre la seguridad de las personas
Ante un incendio, da la alarma, evacúa y llama al 112. Solo intenta utilizar un extintor si tienes formación, el fuego es incipiente y dispones de una salida segura. Si hay humo, el fuego crece o tienes dudas, aléjate y no te expongas.
¿Necesitas orientación para tu local?
Contacta con Focsa contra incendios, SL para consultar qué protección puede ser adecuada para tu actividad y tu espacio.
Este artículo ofrece orientación general y no sustituye una evaluación técnica, la formación práctica ni los requisitos normativos aplicables.